Toque

Paseo del Redín. Pamplona.

Un comentario

  1. Responder
    E.G. 11 octubre, 2013

    Un adulto con un balón es una persona solitaria. Un niño con un balón es una invitación al juego. Los niños no son mejores que los mayores. No éramos mejores de niños que de viejos. O sí. Depende. Eso cada uno. Según cómo haya hecho el camino.

    Pero un niño con un balón siempre es una posibilidad abierta a jugar juntos. Antes, de pequeños, todo era más fácil. Tan sencillo como acercarse y preguntar: ¿puedo jugar? Y ahí comenzaba todo.

    De mayores estamos demasiado asustados con invadir o ser invadidos. Antonio Gala decía que el miedo a no ser bien recibidos nos impide presentarnos, que herimos a los demás no con la lanza sino con el escudo.

    La soledad puede ser buscada. O tal vez obligada. No son lo mismo.

    Hay demasiados adultos golpeando balones buscando gente con quien jugar.

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