Monthly Archives: noviembre 2013

Fuga

Palacio del Condestable. C/ Mayor. Pamplona.

Vigila

C/ Sancho el Mayor. Pamplona.

Ras

Playa de la Zurriola. San Sebastián.

A todo esto

27 de julio de 2008. Catedral de Pamplona. 

En diciembre de 2012 el Gobierno de Navarra editó el libro “Navarra/Fotografía”, realizado por el fotógrafo e historiador Carlos Cánovas. Tal como apuntó el autor en la presentación, la obra interpreta un abundante conjunto de imágenes fotográficas del extenso grupo de autores que conforman, a su juicio, “la historia de la fotografía navarra, situando a cada fotógrafo en un contexto histórico y estético dentro del cual su trabajo pueda comprenderse mejor”.

Con varios meses de demora le agradezco a Cánovas la inclusión en el libro de una imagen mía –que ilustra este post– y especialmente el generoso comentario que realizó sobre mi trabajo fotográfico, que aprovecho para reproducir aquí:


”Combinaciones muy esmeradas, a veces esperadas con paciencia bíblica y a veces improvisadas sobre la marcha, a menudo apoyadas en sombras poderosas o en equilibrios cromáticos insospechados, momentos furtivos en todo caso en los que el movimiento quiere jugar su papel, son algunas de las constantes en las fotografías de José Luis Ollo, capaz del asombro en los espacios que transita a diario y que, a su vez, logra convertir para el espectador en sorpresas visuales, sutiles y divertidas muchas veces. Sus fotografías, ya estén tomadas desde su ventana y sean expresión de una circunstancia climática puntual, reflejen un hallazgo visual más o menos metafórico, se apoyen en líneas y espacios geométricos, incluso propongan considerandos sobre la condición humana, son siempre pequeños –o no tan pequeños– poemas visuales que nos permiten seguir sus pasos como caminante urbano, con el ojo y la mente siempre receptivos. Hay una evolución en su trabajo, muy poco conocido, que le lleva desde un blanco y negro que recoge influencias de fotógrafos como Clemente Bernad hasta realizaciones recientes con medios tecnológicos de la era Internet –es decir, un simple teléfono móvil– en las que esas influencias, que no han desaparecido, alcanzan una madurez propia”.

Monpás

Playa de la Zurriola. San Sebastián.